domingo 31 de enero de 2010

Conclusiones del Congreso Internacional de la Gestión Cultural en el Marco Europeo

Hace unos meses, en octubre de 2009, hacía una reseña sobre la organización del Congreso que la Federación Estatal de Asociaciones de Gestores Culturales estaba organizando en la ciudad andaluza de El Ejido, para debatir sobre la profesión de la gestión cultural en el marco europeo. Hace unos días, la secretaría técnica del congreso iniciaba una serie de acciones para difundir públicamente las conclusiones de aquella reunión. Considero interesante esa difusión y, por ello, me tomo la libertad de publicar aquí ese documento, contribuyendo de manera modesta al conocimiento del texto:
CONCLUSIONES
Congreso Internacional de la Gestión Cultural en el Marco Europeo


En los días 5, 6 y 7 de noviembre de 2009, la Federación Estatal de Asociaciones de Gestores Culturales-FEAGC, se planteó dar un salto cuantitativo y cualitativo para el sector profesional de la cultura en España y en Europa. El Congreso Internacional de la Gestión Cultural en el Marco Europeo, que tuvo lugar en El Ejido (Almería) y que culminó el proceso iniciado en el Congreso de Toledo, significó sobre todo la puesta en marcha, por parte del sector, de nuevas propuestas para la política y la gestión culturales en el siglo XXI.

El Comité Científico, tras leer las actas de los relatores que integraron el conjunto de paneles sectoriales, presenta las siguientes conclusiones del Congreso:

  1. La importancia creciente e insoslayable de las nuevas tecnologías en los procesos de producción y comunicación cultural.
  2. La importancia que los organismos vinculados a Educación tienen respecto a la democratización de la cultura, es decir, al acceso público de la ciudadanía a los bienes culturales.
  3. La importancia que tiene para la regulación laboral y empresarial del sector desarrollar la triple alianza de la cultura: entre poderes públicos y profesionales de la cultura, entre creadores y gestores culturales, y en
  4. El sector de las Artes Escénicas y de la Música emplazan a los organismos estatales a que desarrollen una Ley de las Artes Escénicas y una Ley de la Música, con carácter integral y transversal.
  5. El sector de las Artes Emergentes y Multidisciplinares subrayan el papel de los medios tecnológicos como elementos democratizadores de la cultura, advirtiendo, no obstante, de los excesos en las normativas de control interno de dichos medios.
  6. Los derechos culturales y la gestión cultural encuentran un marco para la defensa de la diversidad en nuevos documentos, tales como la Carta Cultural Iberoamericana.
  7. Los derechos de autor requieren un tratamiento razonable que contribuya a esclarecer la conflictividad existente actualmente entre las sociedades de gestión de dichos derechos y el uso que se hace de las obras por parte de creadores y gestores culturales. Ello implica el reconocimiento, además, de otras vías para el uso de los derechos de autor (copyleft, creative commons, etc.).
  8. El sector del Cine y Audiovisual demanda una mayor coordinación entre los distintos niveles administrativos de los poderes públicos, así como una adaptación urgente a las nuevas teconologías (digitalización, Cine 3d, etc.) y la clarificación de los derechos de autor.
  9. El sector de la gestión del patrimonio destaca la importancia del patrimonio para la identidad cultural de pueblos y comunidades en todo el mundo, señalando especialmente la vulnerabilidad del patrimonio inmaterial frente a la globalización y sus peligros derivados de la marginalización, banalización y pérdida de sentido.
  10. El sector de las Artes Plásticas y Visuales reconoce la urgencia por reformular las relaciones del público con las salas de exposiciones, abundando en la participación interactiva; al mismo tiempo, ve en los espacios públicos la posibilidad de crear nuevos modos de exposición y venta de la obra de los artistas.
  11. El sector de Bibliotecas y Archivos propugna la necesidad de convertir los centros en puntos de difusión y promoción cultural y apela, en este sentido, a la condición de sus profesionales como gestores culturales.
  12. El sector del Libro y Animación a la Lectura señalan los procesos de (de-)(re-) construcción a que abocan las nuevas tecnologías como el e-book, Internet y los nuevos sistemas de producción editorial, lo que implica una reinvención de este sector industrial.
  13. La gestión cultural se halla en un proceso de globalización que está dando lugar a los primeros pasos hacia un movimiento asociativo internacional, con actores relevantes de Iberoamérica, Europa y el Mediterráneo.
  14. En el ámbito de la Cooperación Internacional se subraya la necesidad de una capacitación técnica y de calidad del gestor cultural como profesional que hibride la cooperación al desarrollo desde la gestión de la diversidad.
  15. En el sector de Museos, Centros de Arte y Mediatecas se proclama que el reto está en incorporar a los procesos y sistemáticas de trabajo existentes esos nuevos procesos que le permitan acercarse a una nueva realidad, en la que el individuo exige desarrollar un papel diferente al pasivo que ha tenido hasta ahora respecto a la institución museística.
  16. En el ámbito formativo, el sector profesional de la cultura considera la oportunidad que supone el EEES, de cara a la regulación académica universitaria de la Gestión Cultural en cualquiera de sus tramos.
  17. En el ámbito de las industrias culturales se destaca la importancia del valor de la “cultura” como el instrumento tractor del cambio de modelo económico productivo, desde un modelo tradicional de producción de conocimiento basado en la investigación a un modelo emergente, protagonizado por el capital emprendedor y transdisciplinar, dinamizado por estructuras en red. Este modelo, creativo e innovador, requiere de una gestión de los intangibles desde las emociones y de un desarrollo de las capacidades emprendedoras desde la creatividad cultural.


El sector profesional de la cultura está maduro para abordar con rigor y con intensidad los retos inmediatos que tenemos en estos momentos: la implantación de una formación universitaria reglada en gestión cultural, la regulación laboral y empresarial de la gestión cultural, y la contribución de la gestión cultural a una sociedad mejor basada en un desarrollo sostenible y en el máximo apoyo a la libertad creativa y a la diversidad cultural.

Todo ello queremos hacerlo en un marco geopolítico concreto: la Unión Europea. Ahora se está trabajando la Agenda europea de la cultura en un mundo en vías de globalización, poniendo el énfasis en la cultura como instrumento estratégico para resolver conflictos y cohesionar la sociedad, en el impulso a la diversidad cultural y a las industrias culturales, y en la contribución de las organizaciones profesionales de la cultura. La Federación de Asociaciones de Gestores Culturales debe emplazarse en los trabajos de esta Agenda y lanzar propuestas innovadoras que remuevan el tejido social, económico e institucional de la cultura.

Fuente: Secretaría Técnica del Congreso Internacional de la Gestión Cultural en el Marco Europeo. 21 de enero de 2010.

sábado 23 de enero de 2010

Cambio de modelo en el Circuit Teatral Valencià

Hace unos días, los periódicos valencianos anunciaban que el Circuito Teatral Valenciano “echaba el cierre” a raíz de la decisión del gobierno valenciano de imponer un cambio en su funcionamiento.

Este cambio, que pasa de un sistema de cogestión directa a un sistema de subvenciones, da por finalizada una etapa de desarrollo teatral en los municipios valencianos, basada en la participación del ayuntamiento y la administración autonómica, con una importante participación de los profesionales de la gestión cultural.

El Circuit Teatral Valencià surgió en 1988 como una demanda profesional, que aceptó la administración autonómica y reguló por Orden de 17 de febrero de 1995 (DOGV nº 2461, de 2 de marzo de 1995). En este sentido, el Circuito Teatral Valenciano se creó “como instrumento de coordinación y colaboración entre Teatres de la Generalitat Valenciana y los municipios, agrupaciones de municipios y otras entidades públicas y privadas que se integren en el mismo, con el fin de optimizar los recursos disponibles y procurar una programación estable, diversificada y de calidad en el sector de las artes escénicas en los municipios de la Comunidad Valenciana”.

Los fines que se planteaba la regulación del Circuit eran:

  • Potenciar la cooperación y colaboración.
  • Facilitar la distribución y exhibición de las producciones de teatro y danza, especialmente las realizadas por compañías valencianas.
  • Optimizar los recursos infraestructurales, económicos y humanos.
  • Abrir canales de comunicación y colaboración entre los diferentes agentes (creadores, productores, distribuidores y gestores culturales).
  • Proporcionar espacios de formación y reciclaje profesional.


La creación del Circuit Teatral Valencià supuso un importante hito para el desarrollo escénico valenciano y un elemento impulsor para la profesión del gestor cultural. Brevemente, trataremos de analizar el funcionamiento del Circuit y cómo ese sistema influye en tres ámbitos diferenciados: la programación, el desarrollo profesional y el aspecto económico.


La programación.
Dos de los requisitos para formar parte del Circuit es que el municipio debe disponer de un teatro o sala adecuada para las representaciones teatrales o de danza y que debe realizar una programación estable a lo largo de los meses de septiembre a junio. La obligatoriedad de la programación estable acababa con las representaciones únicamente en períodos vacacionales y permitía a los ciudadanos disponer de un referente en el propio municipio para disfrutar de las representaciones escénicas. Además, otro requisito obligaba a que la programación debía incluir, como mínimo, diez compañías profesionales, de las cuales al menos seis debían ser valencianas; esto contribuía a una normalización de la realidad escénica y aseguraba espectáculos de calidad en todos los municipios integrantes del Circuit.
Los gestores culturales de los municipios realizaban la programación teatral de acuerdo a una oferta cerrada de compañías, obras y cachés seleccionada por la asamblea de Teatres; programando compañías ahí incluidas, el municipio recibía una ayuda económica.

Desarrollo profesional y del sector.
Los mismos requisitos indicados anteriormente sirvieron como un acicate para el desarrollo del sector escénico profesional valenciano, colaborando sin duda a la profesionalización de diferentes proyectos artísticos de la Comunitat Valenciana y a la estabilización de sus producciones. Al garantizar un mínimo de actuaciones, los grupos teatrales podían asumir los retos de la normalización empresarial.
Por otro lado, el sistema desarrollado con la creación del Circuit Teatral Valencià potenció la figura profesional del gestor cultural. Como un requisito más para los municipios que quisieran integrarse en el circuito se encontraba la necesidad de contar con un gestor cultural profesional que realizara las labores de programación de la sala, independientemente de que tuviera responsabilidades de gestión en otros sectores, con lo que se ayudaba a la estabilización de estos profesionales que, en algunos casos, vivían una situación profesional de cierta inestabilidad. Además, los gestores culturales de estos municipios participaban activamente del desarrollo del Circuito en tanto que formaban parte de la selección de obras, y se relacionaban de manera activa con otros profesionales en diferentes reuniones periódicas de coordinación y programación.

Aspectos económicos.
El modelo del Circuit Teatral Valencià regulado en 1995 ofrecía aspectos económicos singulares. La administración autonómica organizaba los diferentes municipios según unas “fichas municipales” en las que se determinaba la aportación económica que Teatres de la Generalitat destinaría a cada una de las poblaciones. Los municipios se comprometían a invertir en la programación, al menos, la misma cantidad de dinero que aportaba Teatres en cada caso particular. El pago de cada actuación se realizaba al 50% por parte del municipio en el momento de la representación; el 50% restante lo abonaba Teatres de la Generalitat previa presentación de la factura y un certificado emitido por el municipio que acreditara la efectiva realización de la actuación.
Los gastos derivados del Circuit Teatral venían reflejados en el capítulo 2 de los presupuestos de la Conselleria de Cultura, el de gastos corrientes, entendiendo que todas las actividades del Circuit suponían una actividad de gestión directa en colaboración con las diferentes administraciones locales.


Algunos problemas del modelo.
Este modelo, que técnicamente ofrecía muchas ventajas y un sistema de coparticipación a todos los niveles, ha sido criticado por algunas voces en algunos aspectos. Tal vez el más importante era el hecho de acusar a los municipios integrantes (y a los profesionales que los representan) de actuar como un grupo de presión frente a la Conselleria de Cultura y evitar que los estamentos políticos pudieran controlar el Circuit Teatral; igualmente, se ha acusado en ocasiones de no permitir la entrada de nuevos miembros al circuito. Estas acusaciones se han respondido, desde diversos sectores, argumentando que el sistema era un sistema nacido desde el ámbito profesional y los municipios, y que la administración autonómica había aceptado como propio cuando ya el sistema estaba funcionando y, por otra parte, que si no se aumentaba el número de municipios miembros era porque la aportación económica de Teatres de la Generalitat Valenciana tampoco aumentaba, y los municipios participantes no estaban dispuestos a ver menguar su disponibilidad económica.

Hacia un cambio estructural y de funcionamiento.
Como decíamos al principio, desde la Conselleria de Cultura de la Generalitat Valenciana se anunciaba hace unos días la modificación en el Circuito Teatral, que los sectores técnicos y profesionales han bautizado como la muerte del mismo. He aquí algunos datos de la conversión del modelo que han venido adelantándose:

  • El 11 de enero se anunciaba por fax, a cada uno de los gestores municipales que forman parte del Circuit, el cambio de sistema para 2010 que entraría en vigor desde el 1 de enero de 2010 aún cuando la orden se encuentra aún en proceso de redacción.
  • Los programadores deberán realizar su programación anual sin saber con qué aportación económica de Teatres dispondrán. Harán una programación que, posteriormente, una comisión reunida al efecto valorará determinando la cantidad económica que, a su juicio, corresponda financiar.
  • La cantidad que asuma Teatres dejará de corresponder al capítulo 2 (gastos corrientes) del presupuesto de la Conselleria y se asimilará al capítulo 4 (transferencias de capital - subvenciones). Es decir, pasa de concebirse como una coparticipación de gestión entre Teatres y los diferentes municipios para entenderse como una subvención a una actividad de cada uno de los municipios que reciban la ayuda.
  • Los municipios tendrán que asumir el 100% del coste de la programación; posteriormente, una vez convocada la orden de subvenciones, recibirán la aportación económica de Teatres, que no conocerán hasta ese momento.
  • La subvención se abrirá a la totalidad de municipios de la Comunitat Valenciana que cumplan una serie de requisitos, que se dice serán los mismos que hasta ahora, en vez de a los 63 municipios que son miembros del Circuit actualmente.
  • Se amplía el cupo de contrataciones obligatorias a compañías valencianas, del 60% al 80%.
  • En este nuevo modelo no se anunciado si se garantiza la existencia del sistema asambleario y de participación de los gestores culturales municipales en la selección de obras y compañías, aunque las fuentes de la Conselleria de Cultura afirman no plantear un cambio en este sentido.


Inestabilidad e incertidumbre.
La noticia del cambio en el Circuito Teatral Valenciano ha originado un clima de total incertidumbre en el sector escénico. Los municipios han comenzado a cancelar actuaciones de las compañías por no saber si podrán hacer frente a sus cachés; las compañías comienzan a preocuparse ante una posible ausencia de contrataciones y la imposibilidad de hacer frente a sus inversiones; los técnicos culturales lamentan una situación que, a su juicio, puede anular todos los esfuerzos realizados durante años por crear unas audiencias y unas programaciones estables y de calidad; y los sectores profesionales (gestores, compañías de teatro y danza, productores, autores y actores) y demás agentes implicados se preocupan por la decisión unilateral de los responsables políticos que, ante todo, consideran que podría haberse realizado de una forma consensuada con todos ellos.

A espera de la orden que regule y establezca las bases de este nuevo modelo de Circuito Valenciano de Teatro y Danza, la incertidumbre que ha provocado en el sector y en las programaciones culturales de los municipios valencianos no es nada deseable. El tiempo pondrá las cosas en su sitio, y deberemos estar vigilantes de las consecuencias de este nuevo modelo propuesto. Lo que sí es cierto es que existirá un antes y un después. Esperemos que, al menos, los avances conseguidos hasta el momento durante estas dos décadas no caigan en saco roto, tanto a nivel profesional de la gestión cultural como en el sector escénico valenciano.

Algunas referencias:

"El Circuit Teatral echa el cierre". Las Provincias, 14 de enero de 2010.

"Los programadores y las compañías se levantan contra la política de Teatres". Levante-EMV, 15 de enero de 2010.

"Los grupos de teatro retocan su discurso y exigen a Miró que oiga a los programadores". Levante-EMV, 19 de enero de 2010.

"El nuevo modelo de Circuit Teatral deja en el aire las programaciones". El País, 21 de enero de 2010.

"El teatro valenciano está en fase terminal y se impone un cambio urgente de ciclo". Levante-EMV, 21 de enero de 2010.

domingo 10 de enero de 2010

Jóvenes pero alcanzables


Con ese título, la Fundación Autor editaba en 2006 un libro sobre técnicas de marketing para acercar los jóvenes a la cultura. Uno de los grandes retos que sigue teniendo la gestión cultural hoy en día es acercar nuestros productos o servicios a los ciudadanos en un contexto en que, cada vez, las ofertas de ocio son más abundantes y competitivas. Y, dentro de este reto, la población más joven, especialmente el tramo de edad entre los 15 y los 25 años que son lo que trata el libro, se convierten en un segmento difícil de alcanzar, en tanto que en muchas ocasiones se trata del primer acercamiento consciente y deliberado a la cultura.

En España, los jóvenes de 15 a 25 años suponen el 12% de la población, y suman aproximadamente 5,4 millones de personas; se trata de un grupo muy numeroso con pocas cosas en común aparte de su edad: gustos, aficiones, hábitos, referencias y lenguajes. En este segmento de población, más que en los adultos, juega un papel esencial el elemento social a la hora de acudir a actividades de carácter cultural; es decir, en muy pocas ocasiones los jóvenes acudirán de manera individual a un servicio cultural (más allá, claro está, de los productos culturales de marcado carácter tecnológico).

En el libro, su autor Franky Devos, director general del Centro Cultural BUDA de Kortrijk (Flandes, Bélgica), nos ofrece, en un lenguaje cercano, directo, accesible y muy en línea con el público joven, algunas ideas y recomendaciones para afrontar las estrategias de marketing dirigidas al público juvenil, así como algunas afirmaciones que, a priori, pueden resultar sorprendentes.

Es de destacar que en el público adolescente es de vital importancia la existencia de elementos referenciales, que son los que, en gran medida, determinan sus gustos. Básicamente, estas referencias son los amigos, los padres y el colegio; es importante identificar y utilizar estos elementos para poder acercarnos a ellos.

El trabajo ofrece algunas reglas básicas; por citar algunas, y a modo de referencia, destacaremos las siguientes, tal y como el propio autor las nombra en su libro:


  1. No busques el rollo de una noche.

  2. Pon a los jóvenes al volante.

  3. Cuidado con las imitaciones.

  4. Todo el mundo VIP.

  5. No les sobreestimes.


El libro está repleto de experiencias exitosas o innovadoras llevadas a cabo por centros culturales de diferentes países, y aporta ideas también sobre horarios, precios, reservas de entradas, accesibilidad, ambiente o personal del equipamiento.

Por último, se abordan aspectos de comunicación gráfica, presencia en los medios tecnológicos de la información y la comunicación y la evaluación de la campaña de marketing para jóvenes.

Jóvenes pero alcanzables. Técnicas de marketing para acercar la cultura a los jóvenes es un libro ameno, directo y muy provechoso para acercar los productos y servicios culturales a los jóvenes, a aquellos que en ocasiones olvidamos o dejamos de lado por pensar que son inalcanzables o que no les interesa nuestra oferta. Este libro, ilustrado con múltiples dibujos de estudiantes españoles de Bachillerato, ofrece muchas ideas y referencias de buenas prácticas para ilusionar al gestor cultural en esa tarea de acercarse al público joven; ahora ya no tenemos excusas, tratemos de poner en práctica las ideas de Franky Devos; es, cuanto menos, sugerente.


Referencia bibliográfica:

Devos, Franky (2006): Jóvenes pero alcanzables. Técnicas de marketing para acercar la cultura a los jóvenes. Fundación Autor, Madrid, 2006. 139 págs.