domingo 22 de noviembre de 2009

Acoso moral en las artes escénicas británicas

El otro día hice una relectura de un artículo de la International Journal of Arts Management que me impactó desde el primer momento en su primera lectura. El texto, firmado por Anne-Marie Quigg en el ejemplar de otoño de 2007, trataba sobre el acoso moral o bullying en el sector de las artes escénicas del Reino Unido, que parece ser un fenómeno no poco corriente y que está aumentando en los últimos tiempos.

Antes que nada, interesa hacer una descripción de lo que se entiende por bullying porque, si bien en el caso español este término se ha utilizado para el acoso ejercido por niños en los colegios, parece ser que en inglés tiene una acepción más general. Así, la autora utiliza la descripción desarrollada en el proyecto de ley del Reino Unido Dignity at Work (1997), que define el bullying como:
  • comportamiento en más de una ocasión que es ofensivo, abusivo, malicioso, insultante o intimidante;
  • crítica injustificada en más de una ocasión;
  • castigo impuesto sin justificación razonable; o
  • cambios en las funciones o responsabilidades del empleado en su perjuicio sin justificación razonable.

Si tradicionalmente el término bullying se ha centrado en un fuerte elemento de coerción física, mientras que el de mobbing se reservaba para las connotaciones de daño mental y emocional, actualmente el bullying en el puesto de trabajo incluye intimidación no física, a menudo encubierta, entre adultos individuales y, sobre todo, entre empleadores y empleados.

El artículo de Anne-Marie Quigg presenta los datos de un estudio realizado entre 2003 y 2004 a instancias del Broadcasting Entertainment Cinematographic abd Theatre Union (BECTU), que presentaba unos datos ciertamente alarmantes. En los resultados del estudio, en el que intervinieron 249 entrevistados (aproximadamente un 89,6% de los miembros activos de la organización), destacan los siguientes:

  • dos de cada cinco trabajadores en las artes escénicas se declaró haber sido objetivo de bullying en el puesto de trabajo;
  • el 65% de los encuestados describió el comportamiento del bullying como frecuente o no infrecuente;
  • las razones más citadas para este comportamiento fueron el estatus dentro de la organización y las aptitudes, seguidas muy de cerca por la apariencia física y el sexo;
  • los empleados no directivos, y aquellos que fueron objetivo del bullying, identificaban el hecho de ser bueno en el trabajo como un factor de atracción para el directivo incompetente que ejerce bullying;
  • la política de las organizaciones artísticas en contra del acoso moral en el trabajo es inconsistente, con una tendencia a tratar únicamente la agresión física;
  • los efectos de haber sido víctima de acoso, a medio plazo, incluyen el daño psicológico, ansiedad, alteracioens del sueño, atauqes de pánico, baja autoestima y falta de confianza, ocasionando menor eficiencia, absentismo y prácticas laborales perligrosas;

Estos datos, junto con otros muchos detallados en el artículo, hacen a la autora afirmar que, en el Reino Unido, las artes escénicas tienen el mayor nivel de intimidación y acoso laboral de todos los sectores investigados hasta el momento; eso, unido al hecho de que hay una carencia de formación en la gestión de los recursos humanos en los directivos y gestores de teatros y centros artísticos, hace que sea un comportamiento en aumento en las prácticas laborales, lo cual requiere de una llamada de atención y la necesidad de establecer políticas de recursos humanos aplicadas al sector que permitan atajar dichos comportamientos.

Referencia del artículo: Quigg, Anne-Marie (2007): "Bullying in theatres and arts centres in the United Kingdom"; International Journal of Arts Management, volume 10, number 1, fall 2007. HEC Montreal - AIMAC. pp. 52-64

viernes 13 de noviembre de 2009

Diario del Congreso de Valencia (y IV)



Hoy se ha cerrado el Congreso Internacional sobre la Plusvalía Económica de la Cultura, que se ha venido celebrando en Valencia desde el martes.

50 aniversario del Ministerio de Cultura de Francia

Como antesala de la clausura del congreso, Jean Digne (presidente del Museo de Montparnasse) ha hecho un análisis del Ministerio de Cultura francés desde su origen en 1959. Igualmente, ha recordado las figuras clave de los ministros André Malraux (conocido como el ministro de los artistas) y Jack Lang, en un análisis de la política cultural francesa a lo largo de los cincuenta años hasta la actualidad y citando aquellos retos a los que se enfrenta la cultura francesa en el futuro más próximo.

Lectura de Conclusiones del Congreso

Finalmente, José Luis Pinotti (director del SARC) ha dado lectura al texto de conclusiones redactado por el comité científico y que ha contado con aportaciones de los congresistas. A falta de la publicación de este documento, podemos adelantar algunas ideas:
  1. El sector de las industrias culturales es generador de movimientos económicos en todos sus ámbitos. La plusvalía de las industrias culturales afecta a muchos más ámbitos productivos de los que el sector considera como propios.
  2. El sector de la gestión cultural debe iniciar procesos que le distancien de la dependencia económica actual de la administración cultural.
  3. Existe la neesidad de la investigación y el uso de nuevas tecnologías para el crecimiento empresarial de las industrias culturales, con la colaboraicón de las universidades.
  4. Existe la necesidad histórica de una organización profesional implicada con la interlocución de todos los agentes y sectores relacionados con la gestión de la cultura.

Así, este texto finaliza con unas resoluciones, que son las siguientes:

  • Instar al gobierno estatal ya los gobiernos autonómicos a reconocer la existencia del gestor cultural como demandante de empleo y en las categorías profesionales.
  • Instar a la Generalitat Valenciana, a sectores profesionales y sectores empresariales para la constitución de un colegio profesional.
  • Instar a las organizaciones sindicales a incluir a los gestores culturales en sus acciones sindicales.
  • Instar al SARC a que trabaje en un documento de análisis de la situación actual de la gestión cultural.

Visita a El Puig y fin de las jornadas

Una vez clausurado el congreso, los participantes del mismo hemos tenido ocasión de realizar una visita cultural al municipio del Puig, donde se ha visitado tanto el Monasterio como la ruta de Jaime I. Esta visita formaba parte de las actividades complementarias organizadas dentro del programa del congreso, que se completaron con un concierto de Menestrils d'Ontinyent el martes y de El ball de Sant Vito el miércoles.

jueves 12 de noviembre de 2009

Diario del Congreso de Valencia (III)



Por tercer día consecutivo, el jueves se dieron cita de nuevo los más de 400 asistentes al Congreso Internacional sobre la Plusvalía Económica de la Cultura para reflexionar y debatir en torno a las relaciones entre economía y cultura.

Economía y cultura: una relación

Abría la jornada la ponencia de Chus Cantero, coordinador general de OIKOS (Observatorio Andaluz de Economía de la Cultura) en una intervención en la que hacía una refle´xión en torno a la relación histórica entre ecoomía y cultura. En su intervención ha comentado cómo tradicionalmente siempre ha existido ciertas dicotomías entre ambos conceptos o ámbitos: aquella que entendía la economía como una actividad tangible y la cultura como una actividad intangible; la que enfrentaba a la economía como una esfera orientada por el interés y la necesidad frente a la cultura como un espacio de lo desinteresado; y la dicotomía existente entre entender la economía como un motor de desarrollo frente a la cultura como un elemento que lo impide, si bien esta última opinión fue desmontada pronto con las reuniones que en 1970 dieron lugar a la convención de Venecia de la UNESCO.

Frente a este pensamiento que oponía la economía a la cultura, el economista ha hecho ver cómo la interrelación entre economía y cultura es una interrelación histórica. . No en vano, siempre ha existido una relación entre la cultura y las relaciones económicas, y podría servir como ejemplo la organización teatral griega, o los juegos romanos, en los que existen textos que indican las condiciones económicas de los diferentes elementos. Asimismo, a lo largo de los siglos XIX y XX han existido diferentes publicaciones que han tratado específicamente las relaciones existentes entre economía y arte. Incluso el movimiento de la Bauhaus puede servir de ejemplo de esta relación, en tanto que propugnaba la importancia de la integración de sus obras en el mercado, para que pudiera llegar a todos los ciudadanos. Por tanto, las relaciones entre cultura y economía s han dado siempre.

Chus Cantero finalizaba su intervención citando dos desafíos con los que nos encontramos en la actualidad en esta interrelación:

  1. Independientemente de la crisis o no, los tiempos están cambiando, y tenemos que enfrentarnos a nuevas formas de hacer gestión cultural desde una perspectiva nueva.
  2. Vamos a tener que replantear las cifras y los números de la cultura, empezando por una definición concreta de la cultura y decidir cómo la pondemos medir; para ello, es necesario la conformación de equipos multidisciplinares que incluyan a gestores culturales, pero también a economistas, sociólogos y profesionales provenientes de otras disciplinas.

Experiencias

Entre la oferta de experiencias que se ofrecían en la jornada de hoy en el congreso, he tenido ocasión de asistir a la referida a gestión del turismo cultural, con el caso del municipio asturiano de Taramundi, y la referida al mundo editorial, con la exposición de la editorial Bromera.

Eduardo Lastra, alcalde de Taramundi, ha expuesto cómo se llevó a cabo la reactivación en clave turística del municipio asturiano, de apenas 745 habitantes dispersos geográficamente, a partir de la revalorización de los propios recursos, la cohesión y participación social, la diversificación productiva y la conservación del patrimonio, con unas consecuencia de creación de más de 50 empleos directos y la creación de un ambiente económicamente atractivo capaz de atraer nuevos emprendedores.

Bernat Bataller, director comercial de Edicions Bromera, ha basado su intervención en analizar el modelo empresarial de esta editorial, ubicada en el municipio valenciano de Alzira, que basa su producción en libros escritos en valenciano. Igualmente, ha expuesto las técnicas de comercialización y promoción que desarrolla y ha tenido ocasión de analizar las potencialidades y desafíos que auguran las nuevas tecnologías para la edición.

Presentación de la línea editorial Trébol

Rosa Martí (técnico de cultura del SARC) ha realizado una breve presentación de las diferentes publicaciones que se realizan desde este servicio de cultura, especialmente de aquellas destinadas directamente a los profesionales de la cultura enmarcadas dentro de las colecciones Pirámide y Esfera, dedicadas a tratar aspectos teóricos y de reflexión y metodologías prácticas, respectivamente, de diversas temáticas de la práctica diaria de la gestión cultural.

El impacto económico de la cultura

Luis César Herrero, del Grupo de Investigación Reconocido en Economía de la Cultura de la Universidad de Valladolid, ha citado a Adam Smith y cómo el padre de la economía señalaba que las actividades culturales pertenecían al ámbito del trabajo no productivo, no creaban valor añadido y, por tanto, no eran parte de la riqueza de los países, al igual que los médicos o los juriconsultos, pero que, no obstante, se sorprendía a su vez de las crecidas remuneraciones de estos profesionales.

El economista ha indicado que existen, principalmente, tres razones para el crecimiento del mercado cultural:

  1. el proceso de terciarización de la economía,
  2. la civilización del ocio o la ética hedonista, por la cual el ocio ha pasado a formar parte de la primera jerarquia de valores del ser humano, y
  3. el postmodernismo y la concepción de la cultura como un atributo

Luis César Herrero, de igual forma, ha enumerado los tipos de impactos económicos que genera la cultura, que son:

  • Efectos económicos directos (p.ej. creación de empresas).
  • Efectos económicos indirectos (efectos de arrastre respecto de otros sectores).
  • Efectos sociales (cohesión, desarrollo identitiario, etc.)
  • Efecto rescate o efecto preservación, que contribuye a la regeneración urbana (p.ej. la primera capital europea de la cultura que se utilizó para la regeneración urbana fue Glasgow).
  • Efecto competitividad, que proporciona nuevas ventajas comparativas.
  • Efecto locacional, ya que la cultura ejerce un poder de atracción de nuevos visitantes y habitantes.

Finalmente, y tras ilustrar algunos estudios realizados desde su grupo de investigación, ha aportado algunas reflexiones sobre los estudios de impacto económico de la cultura, a saber:

  • El impacto económico de la cultura es apreciable a corto plazo.
  • Es de radio corto, es decir, fundamentalmente de carácter local y regional.
  • Los indicadores de eficiencia de la cultura suelen ser positivos.
  • Los efectos económicos no se quedan en las rentas y empleo generado, sino también en la cohesións ocial, imagen, etc.

miércoles 11 de noviembre de 2009

Diario del Congreso de Valencia (II)



La segunda jornada del Congreso Internacional sobre la Plusvalía Económica de la Cultura, que está teniendo lugar en Valencia, se ha dedicado al consumo en temas culturales.

Reinventar la cultura

Ramón Llopis Goig (Universitat de València) ha iniciado la jornada haciendo una reflexión sobre algunos aspectos que, desde el campo de la sociología, ha de tenerse en cuenta al hablar de consumo cultural. Así, ha comentado cómo en la actualidad nos encontramos con una nueva concepción de cultura global que se caracteriza,, principalmente, por cinco dimensiones:

  1. La lógica del mercado.
  2. Un sistema tecnológico.
  3. La sociedad del consumo.
  4. Crecimiento de la industria de los media y la comunicación.
  5. El principio de individualización.

Esta cultura global emergente recibe, según el sociólogo, dos principales críticas: la preocupación con respecto al futuro de la cultura literaria artística, que advierte de una desvalorización de la cultura, con una crisis de la lectura y la edición; y la crítica a la existencia de una homogeneización cultural de origen estadounidense. Frente a la primera de las críticas, el ponente ha recordado cómo la cultura puede generar audiencias masivas (citando ejemplos de exposiciones multitudinarias o best-sellers literarios), pero que lo que ha sucedido en los últimos tiempos ha sido, más bien, un cambio en el modo en que los ciudadanos nos relacionamos con la cultura y el arte (a modo de ejemplo, la obra de arte en un museo ya no se venera, prestándole un importante tiempo de admiración, sino que se consume en apenas unos segundos o minutos, en el contexto de una multitud que entiende la obra de arte no en sí misma sino como parte de una vivencia experiencial). Con respecto a la homogeneización cultural, existe una cierta limitación,, manifestada, por ejemplo, en la existencia de múltiples lenguas ("todos bebemos coca-cola, pero nos negamos a abandonar nuestra propia lengua"); a pesar de esa homogeneización cultural, aparecen formas culturales imprevisibles, mestizas, híbridas y trasnacionales, como podrían ser las telenovelas o el manga.

A modo de conclusiones, el profesor de la Universitat de València ha indicado que, más que en un relativismo o estandarización cultural, nos encontramos ante una desorientación generalizada en todas las esferas de la vida que se manifiesta igualmente en el terreno cultural. Eso, unido a unos sujetos débiles y frágiles, hace que sea necesaria una nueva síntesis o reconstrucción en la que la cultura pase, de instrumento de elevación del espíritu, a dar objetivo y sentido a la vida; en definitiva, hay que reinventar la cultura y ponerla al servicio de la vida y no sólo al servicio del espíritu.

El gestor cultural y la construcción del territorio

José Luis Melendo (vicepresidente de la Federación Española de Asociaciones de Gestores Culturales) ha presentado la federación, con sus actividades y retos, demostrando cómo ya podemos hablar de una masa profesional importante repartida por prácticamente la totalidad de la geografía estatal, con sus propios retos profesionales y sus compromisos con la cultura que gestionan. En este sentido, ha indicado cómo fortalecer la cultura es construir territorio y que, en ese sentido, la cultura es un reto transformador.

Así pues, debemos tener en consideración que, para la transformación del territorio, intervienen:

  • La vida cultural (tanto demanda como consumo de actividades).
  • El sector creativo (que están en situación de ofrecer altos niveles de creatividad e investigación).
  • Las industrias culturales (que lideran la innovación en el sector).
  • Los emprendedores y valores emergentes (que requieren de ayudas para presentar nuevas creatividades e innovaciones).
  • Una cultura viva, una sociedad civil participativa y un tercer sector activo.

Con respecto a este último punto, Melendo ha hecho notar cómo, a lo largo de estos años, se han construido muchos equipamientos, pero no se ha tomado el interés necesario en impulsar una sociedad civil participativa, elemento imprescindible para transformar un territorio desde el punto de vista cultural.

El consumo cultural en Francia, Argentina y España

Dentro de la jornada de hoy, la organización del congreso organizó tres ponencias que permitieran un análisis comparado del consumo cultural en diferentes realidades nacionales. Así, Laurent Maruani (economista de la Escuela de Comercio de París) ha presentado la organización cultural francesa y su consumo, que se produce en gran parte a partir del establecimiento de redes culturales y estructuras reticulares. Claudio Patricio Massetti (director general del Centro Cultural Recoleta) ha hecho lo propio con la realidad argentina, exponiendo algunos aspectos del plan de descentralización cultural de la municipalidad de Córdoba entre 1991 y 1999, basado en la regeneración de espacios como centros culturales y la creación de nuevos espacios, incluso en zonas de bajo desarrollo, que permitieron una revitalización cultural de la ciudadanía local a nivel vecinal, y el caso concreto del Centro Cultural Recoleta como gran infraestructura cultural. Para el caso español, Rubén Gutiérrez (cooordinador de estudios de la Fundación Autor) ha hecho un recorrido por los principales estudios de hábitos y prácticas culturales y sus resultados.

La demanda en artes escénicas

Rubén Gutiérrez del Castillo (Fundación Autor) ha iniciado su ponencia haciendo referencia a aquellas variables que condicionan la demanda de artes escénicas y que, en gran parte, podrían extrapolarse a la totalidad de fenómenos culturales. Estas variables, exógenas o independientes, son las siguientes:

  1. La influencia de los precios.
  2. La influencia de la renta: según aumenta la renta, aumenta el coste de dedicar tiempo a asistir al teatro.
  3. La influencia de los bienes relacionados, ya sean bienes sustitutivos (cine, tv, lectura, etc.) o bienes complementarios (transporte, aparcamiento, canguro...).
  4. El gusto y otras variables cualitativas (calidad, variedad y volumen de la oferta, comodidad de las salas, la experiencia acumulada, etc.)

Presentación del Mapa Cultural de la provincia de Valencia

Por la tarde, Tamara Martínez (técnico del SARC) presentó el Mapa Cultural de la provincia de Valencia, un proyecto que fue presentado públicamente en julio de este año y que constituye una herramienta que permitirá acceder a información sobre todos los recursos culturales existentes en los municipios de la provincia de Valencia, distribuidos a partir de 15 categorías que, a su vez, agrupan un total de 51 fichas correspondientes a otras tantas áreas temáticas.

En la fecha de la presentación, ya había un total de 239.819 datos registrados, en lo que supone un trabajo prolongado en el tiempo y que empieza a ver sus resultados en tanto que se ha alcanzado una masa crítica de registros disponibles. Esta información, que incluye equipamientos culturales, pero también agentes y manifestaciones culturales de diversa índole, puede localizarse a partir de diferentes tipos de búsquedas, siguiendo criterios geográficos o temáticos.

Las potencialidades de esta herramienta, de acceso por medio de la web, abarcan diferentes aspectos, como podría ser la promoción de los municipios y su realidad cultural, pero también la promoción del mundo asociativo y empresarial.

martes 10 de noviembre de 2009

Diario del Congreso de Valencia (I)



Hoy ha comenzado en Valencia el Congreso Internacional sobre la Plusvalía Económica de la Cultura. A lo largo de estos días, o en días sucesivos, tengo la intención de publicar algunos posts con las principales ideas extraídas de las diferentes ponencias a las que he asistido, con el objetivo de dar a conocer, aunque sea brevemente y con carácter provisional (en espera de una publicación de las actas), los temas que se vienen tratando en el congreso.


La relación entre cultura y economía

José Luis Pinotti (director del SARC), en la intervención inaugural del congreso, afirmaba que, si bien la relación entre cultura y desarrollo ha sido asumido por la totalidad de la profesión, la relación entre la primera y la economía, tradicionalmente, ha costado más de asimilar, especialmente por la ausencia de estudios definitivos que reflejaran la verdadera importancia económica de la actividad cultural. Y es que, más allá de la importancia económica derivada directamente de la organización y gestión de actividades culturales, se encuentra los beneficios económicos creados indirectamente y de manera inducida, especialmente a partir de los movimientos económicos que, desde el mundo de la gestión cultural, son capaces de generar creación de empleo.

La administración pública ha sido, y sigue siendo en la actualidad, el principal cliente del sector cultural, por lo que (según José Luis Pinotti) tiene adquirido un importante compromiso con el sector, que ha de tratar de incentivar. En este sentido, ha puesto como ejemplo el aumento de empresas dedicadas a las artes escénicas en la provincia de Valencia en los últimos años; si en torno a 1989 existían apenas 11 empresas, en la actualidad son 43 empresas teatrales las que conviven en la provincia a partir de la demanda creada por la administración pública,

En este sentido, el ponente ha enumerado cuatro aspectos que, a su juicio, ha de afrontar la profesión en este sentido:

- El sector técnico necesita una reorganización para que exista una sola voz como profesionales en la interlocución con la administración y otros organismos.
- Los análisis del movimiento económico del sector de la cultura deben ser más amplios que los existentes en la actualidad.
- Ha de tenerse en cuenta el trabajo y puestos de empleo que han sido inducidos por cada una de las actividades culturales.
- La unidad de los sectores implicados es imprescindible para la consecución de los objetivos.


Creación de un colegio profesional

La creación de un colegio profesional de gestores culturales es una idea que se ha venido sugiriendo en foros y asociaciones de la profesión; y hoy lo ha propuesto públicamente Carlos Villavieja (Universidad Politécnica de Valencia). Una decisión de estas características permitiría acotar las competencias profesionales y normalizar una práctica profesional que sigue presentando determinadas problemáticas.

Un colegio profesional, que se crea por ley del gobierno autonómico correspondiente, puede ser propuesto, y de hecho así ocurre en muchos casos, por una asociación profesional. Así, y en nuestro caso, cualquier asociación de gestores culturales de las que existen en la actualidad podría tomar la iniciativa de la creación del colegio, a partir de la elaboración de un censo actualizado de profesionales, tanto titulados como sin titulación específica pero con experiencia.

A partir de la creación del colegio profesional, se iniciaría un proceso gradual por el que se irían incorporando todos los profesionales en activo para, progresivamente, ir restringiendo el acceso a aquellos que dispongan de la titulación correspondiente.

Sin duda, la propuesta que ha manifestado Carlos Villavieja es un reto interesante y digno de tener en consideración. Tal vez los agentes que se encuentran en mayores condiciones de abordar un proceso de estas características sean las propias asociaciones profesionales que, en la actualidad, comienzan a tener un peso importante a partir de su reciente federación.


Mecenazgo

Abogados del bufete Uría Menéndez han abordado el tema del mecenazgo cultural. Agustín González y Miguel Cremades han tratado, respectivamente, el tema de las fundaciones y la fiscalidad del mecenazgo. De esta ponencia destacaremos dos aspectos.

Las fundaciones, según las fuentes de financiación de que disponen, pueden clasificarse en:

1. Fundaciones patrimoniales, que se financian con las rentas de sus activos. Generalmente, estas fundaciones sirven de referencia a otras organizaciones para la obtención de ayudas económicas.
2. Fundaciones que se financian total o parcialmente mediante sus beneficiarios.
3. Fundaciones sin recursos propios, y que han de recurrir a otras organizaciones para la financiación de sus proyectos y actividades.

Con respecto a las posibilidades de mecenazgo por parte de una empresa, Miguel Cremades ha indicado que hay dos tipos: el mecenazgo directo, y el mecenazgo indirecto. Las posibilidades de mecenazgo directo son las donaciones a entidades sin ánimo de lucro, que deben ser irrevocables, puras y simples; convenios de colaboración empresarial (a cambio de una ayuda, una entidad sin fin de lucro se compromete a difundir por cualquier medio la colaboración económica de la empresa); y los gastos directos en actividades de interés general (son actividades realizadas directamente por las propias empresas). En cuanto al mecenazgo indirecto, las empresas pueden optar por la constitución de una entidad sin fines de lucro, bien en formato de fundación, bien en formato de asociación declarada de interés público.

Posteriormente, y en sesiones paralelas, se ha presentado la actividad de mecenazgo cultural desarrollado por las obras sociales de Caja Madrid, Bancaixa y CAM.


Presentación de la Cátedra de Gestión Cultural

El programa del congreso incluía la presentación de la cátedra de gestión cultural, que formarán próximamente las dos universidades públicas de la ciudad de Valencia y la Diputación de Valencia, mediante una intervención conjunta de José Luis Pinotti, Carlos Villavieja y Antonio Ariño (Universitat de València).

La cátedra de gestión cultural se concibe en todo momento como una especie de laboratorio de I+D+I en el sector de la cultura, y se constituirá a partir de un convenio que se firmará a finales de este año o principios del siguiente.

Una cátedra universitaria, en palabras de Antonio Ariño, se crea para establecer contactos fluidos con la sociedad, y se caracteriza, entre otros aspectos, por tener:

1. Unos contenidos, que en este caso se estructurarán en torno a la formación, la investigación y la transferencia de conocimiento, y que permitirá servir de paraguas para el máster oficial y otras ofertas formativas que pueda surgir en un futuro.
2. Un patrocinador, de ahí la presencia de la Diputación de Valencia, que permitirá en todo momento pensar en clave local.
3. Un equipo de trabajo, que serán todas aquellas personas dispuestas a colaborar en un entorno relacional en el que no importará tanto la presencialidad como la interacción a partir de las oportunidades del mundo digital.

Sin duda, la creación de un organismo universitario en forma de cátedra abre nuevas perspectivas para la investigación y el desarrollo formativo y profesional. Tendremos que esperar a su definitiva constitución y puesta en marcha, pero sin duda resulta una iniciativa interesante de conocer y seguir, en cuanto permite dotar de una herramienta definitiva de interacción entre el mundo profesional, académico y científico.


A grandes rasgos, y aún a riesgo de haberme dejado muchas cosas interesantes, éstas han sido las principales ideas extraídas de la jornada de hoy en el congreso. Sin duda, se trata de una selección personal y condicionada por la propia vivencia de la jornada, pero permite ofrecer una perspectiva general de la marcha temática del congreso.

martes 3 de noviembre de 2009

International Journal of Arts Management



Entre las principales referencias bibliográficas en gestión cultural se encuentra, sin ningún lugar a dudas, la International Journal of Arts Management. Desde 1998, la Carmelle and Rémi Marcoux Chair in Arts Management de la HEC de Montreal viene publicando esta revista científica bajo la dirección de François Colbert.

El equipo editor, bajo la dirección del propio Colbert, aglutina a especialistas internacionales en materias de gestión y marketing cultural en diversos sectores de intervención.


Entre los objetivos de la revista se encuentran los de:

- Ofrecer la comprensión de procesos de gestión y la forma en la que organizaciones culturales trabajan con disciplinas como marketing, recursos humanos, financiación, contabilidad y administración.
- Identificar y animar al desarrollo de buenas prácticas, y promover su uso a partir de análisis de caso y estudios.
- Presentar investigaciones y estudios científicos en el campo de la gestión cultural.
- Promover un foro para intercambiar y debatir teorías y modelos coherentes, así como su aplicación en la práctica diaria de la gestión cultural.

La revista se publica, en inglés, tres veces al año, en otoño, invierno y primavera; y sus artículos son revisados por un conjunto de evaluadores que deciden sobre la conveniencia o no de su publicación y de posibles mejoras o modificaciones. Los asesores son, nuevamente, destacados investigadores y profesionales internacionales en diversas ramas relacionadas con la gestión cultural.

Este tipo de publicación ofrece unas garantías de calidad y permite descubrir en cada ejemplar una serie de artículos de indudable valor científico y propuestas y prácticas de muy interesante aplicación y resultados.

Entre las secciones habituales de la revista (que incluyen, por ejemplo, gestión y organización, investigación de mercados, gestión estratégica o financiación) cobra una especial importancia, por su valor de análisis de caso, la sección “company’s profile”, en la que se hace un análisis pormenorizado de una organización cultural que, por algún motivo concreto, puede considerarse referencia en su sector.

La International Journal of Arts Management (IJAM) es actualmente, en definitiva, una referencia obligada en la investigación en el campo de la gestión cultural y en la obtención de referencias de buenas prácticas, ya que combina perfectamente los aspectos teóricos con la investigación aplicada.